LUCES Y SOMBRAS

 

He estado leyendo artículos en distintos diarios  sobre los candidatos a la presidencia que intervendrán en las PASOS del próximo mes de agosto y en las definitivas de octubre y  mediados de noviembre. Aquí sabremos, quién  dirigirá  a esta Nación, la República Argentina,  por los próximos cuatro años que durará su mandato.  En todo el material que he consultado  buscando información, nada me ha interesado, sólo tuve la sensación de  un gran artificio políticamente correcto.  Mí inquietud  es lo que sucederá el día después  del acto eleccionario de ganar la oposición,   así  saber cómo enfrentar la situación, durante la  campaña,  para que no suceda nunca más  y se puedan concretar inversiones o simplemente trabajar y producir en un país previsible  y con justicia independiente. A mí  entender  el camino es reconocer que no todos somos demócrata  y plantarnos frente al problema  a fin de alertar a la buena gente que es muchísima, para que  comprenda que así ni ahora ni nuca  iremos a la deriva hasta el fin de los tiempos,   ni   vamos a ser  colonia de ninguna nueva potencia  en el  Mar Caribe. Cada uno nos tenemos que preguntar cómo gobernará el nuevo jefe de estado, si  sale vencedora la fuerza opositora, pues unos  son de izquierda con aspiraciones  a que se los  reconozca como  socialistas del siglo XXI y otros dicen ser de centro, aunque  son de derecha, sin hacerlo público  para no inquietar a sus bases históricas. En fin, todos tenemos que concientizarnos  que  son incapaces  de  reconocer  que  casi la mitad del país está empobrecido   por sus pésimos  gobiernos  que siempre terminaron en rotundos fracasos económicos.  Que por sus pensamientos destructivos  y el relato infernal que  practican  los culpables son los que vienen a sucederles  si no es acólito, de serlo la mala economía es culpa del Imperio, o sea de EEUU.  Si  los desmanes en sus mandatos son faraónicos  y si las urnas por estos motivos los castiga, pobre de quienes  les sucedan  porque los   hostigarán  hasta  hacerlos también fracasar. Para así iniciar un nuevo ciclo, como ya lo han hecho  en reiteradas oportunidades  y  lo están intentando  nuevamente por estos días. En forma personal,  estoy convencido que  esta alternativa de poder  es ilegal,  si no hubiere alianzas dentro de los plazos correspondientes  para todos los partidos.   Lo irregular se da  cuando  el votante piensa que las tendencias del candidato coinciden con las del partido que lo controla. No es así,  quien oficia de candidato,  su poder sólo existe para ganar las elecciones  porque luego vendrá el caos  para ejercer el mandato que la sociedad les ha confiado. Si bien no es válido como justificativo,   sin el autoritarismo que los caracteriza no serían capaces de durar más de un mes en el poder, como le sucedió en la década del setenta  al Dr. Cámpora.  Gracias