LA GRAN ADVERTENCIA

 

Desde todos los rincones del Planeta Tierra  podemos ver como la situación  en la hermana  República de Venezuela es cada día más crítica por ya  no existir el más mínimo atisbo de cordura   entre quienes   tendrían que velar  por sus supremos  intereses. La situación es  extremadamente difícil  porque  mientras se perciben los claros síntomas  de una guerra civil el régimen parece alentarlos a través de  sus altisonantes discursos. Si  lamentablemente así lo fuere  el desastre  no a de ser lejano junto a la instauración de  otro  régimen marxista, como el de Cuba, al menos la intentona  va a ser  importante.   En el transcurso de estos últimos meses  se  han  esforzado   en  dejar totalmente claro   que no les importa  absolutamente nada sobre la vida de quienes habitan  fronteras adentro  ni de la suerte de los que han huido  con lo puesto,  a los países  vecinos.   Tenemos que ser solidarios, muy solidarios con esa buena gente  que sufre, pero también  es  oportuno que reflexionemos  sobre las  distintas circunstancias  que llevaron a nuestros vecinos  a tan desastrosa situación. Que no es otra,  que la de haber perdido su democracia en manos de una treintena de locos.  Que se sepa y se comprenda  que  aquí en nuestro país,  la República Argentina, no hemos dejado aún de correr similares riesgos. Sin lugar a dudas la respuesta por parte de todos los queremos vivir en un país civilizado será  afirmativa y  de que  el peligro está lejos de  haber  cesado, también.  Tenemos que  ser muy precavidos de quienes hoy ante tan tremendo drama sólo  guardan silencio.  Como también de aquellos que con tal de tener un  punto más en las próximas elecciones  presidenciales  buscan alianzas con personajes que si bien son muy conocidos por todos nosotros  hoy sólo  nos pueden ofrecer  su odio.  También  sería  muy auspicioso  que  la pobreza comience a disminuir en forma significativa. Para ello, entiendo,  que es  necesario  cambiar los ya centenarios paradigmas de convivencia en cuanto al trabajo productivo  y  al logro   nuevos mercados.  Para tal fin  considero esencial  reemplazar el supuesto de que los  humanos sólo  somos demandantes de empleo por una nueva postura, que es la de ser  productores  de bienes y servicios  que salgan al mundo desde  un escritorio con una computadora encima y no solamente a través de la puerta de un viejo almacén.  Gracias