LOS BARONES DE LA POBREZA

 

El  agradable olor de chorizos recién cocinados me fue avisando que iba por el buen camino para llegar a mi destino y así poder compartir el  momento de la gran verdad. En cuanto a la defensa  de  mejores condiciones de trabajo, frente a los empleadores y los gobiernos, por parte de importantes  sindicalista,  desde aquí en la ciudad de Buenos Aires. Los discursos comenzaron y poco a poco me fui dando cuenta que lo absurdo si se presencia es doblemente impactante. Fue un  papelón, una vergüenza. Se habló  sin mesura ni pudor de un país saqueado y empobrecido por los políticos  mientras repetían con la cadencia de  un mantra medieval sobre cómo  evitar un inminente estallido social. Salvo que se pactara  con ellos.  O sea con los sindicatos actualmente  involucrados en investigaciones judiciales. Además del corrillo bullanguero agolpado en derredor del palco, nadie se sorprendió por las palabrotas y vaticinios. Además, sin recordar que durante los  últimos sesenta años su partido fue   gobierno y que  los jefes de los sindicatos son quienes tienen que defender a sus obreros.  No los empresarios ni los políticos. En fin, si bien  la gente era mucha,  sus extensos silencios también lo fueron.  Seguramente  augurio de un gran cambio en la propia base de la sociedad, de  toda una época que no dudo se ha de ir para siempre. Ayer fue sólo el adiós de los muertos que hablan,  de la mentira descarada,  del eslogan barato y la del afano impune. De ahí que  no importó si eran cuatro, cinco  o cien mil los  trabajadores que reclamaban algo en el convencimientos que les pertenece o se les debe. Importó los cientos de colectivos estacionados, la pobreza extrema y la resignación de millones de argentinos a un destino que están muy lejos de merecerse. Vi  gente muy humilde, de mirar sincero y de comentario  oportuno. ¡¡Que se les dé un peldaño!!  Y seguramente sorprenderán por su falta de mezquindades y rencor.  ¡¡Que no se les tema ni se les mienta!! por el sólo hecho de creer y  de ser capaces de llevar el futuro de este maravilloso país en medio de sus corazones, que  de seguro renacerá junto a ellos y de cada argentino de bien. Gracias