DETECTIVES DEL FUTURO

Entre el día jueves y la subsiguiente madrugada del pasado viernes 18 de agosto hubo  dos atentados  terroristas en el territorio de España, con muchos heridos  y personas muertas .  Acontecieron  en las ciudades  de Barcelona y Cambrils.   Cuánta consternación, cuánta   tristeza  que persiste  en quedarse,  como si nunca se fuera a ir. Cuántas ganas de ayudar, aunque sea desde aquí, lejos en la ciudad de Buenos Aires.    No es mi intención dar  sugerencias a las fuerzas de seguridad de nuestra querida España, estoy muy seguro  que ellas saben muchísimo más sobre el tema  de lo que  me pueda imaginar.  Sin embargo, no puedo dejar de  pensar que  quien condujo la furgoneta  atropellando a las personas  del paseo de Las Ramblas  en Barcelona fue  rápidamente   señalado, junto a sus cómplices, por un campesino en una gasolinera del municipio de Cambrils,  ubicado en la comunidad autónoma de Cataluña.  Por esta información  pudieron ser cercados por la policía y abatidos al no acatar las órdenes de alto y amenazar  con hacer estallar explosivos contra las fuerzas del orden.  Por lo que relato,  entiendo que sería un acierto  dar mayor  participación  a los habitantes  de los distintos pueblos y ciudades que sufren el flagelo del terrorismo. Así como de cualquier otra  actividad o actitud contrarias a las leyes vigentes  en  esos lugares o en cualquier otro de la comunidad internacional. Los medios de comunicación en forma masiva  tendrían que instruir  a cada vecino,  a través de los jefes de seguridad,  sobre cuáles son las mejores formas  de   colaborar para que estos hechos en algún momento, sólo sean un mal recuerdo del pasado. Desde ya, asegurando   el total anonimato de quienes estén dispuestos a ayudar. Por ejemplo,  a través de una aplicación  que permita  conversar  con la policía en forma codificada y el  rápido procesamiento de los datos que  se han denunciado.  Es decir en cuestión de segundos. Preservándose  con su password encriptado la identidad  del colaborador,  el cobro de una recompensa por sus servicios prestados cuando fueren efectivos y de las falsas denuncias que también existen. Cuando estas sean totalmente falaces  se dará  vista a un juez para que rápidamente evalúe la situación y de corresponder  ordene  que  de inmediato  se  abra la contraseña  y   se identifique  a quienes al menos son encubridores del presunto delito. Insisto, no es menos importante trabajar para vencer   el razonable  temor a las venganzas  sobre quienes de buena fe informan sobre  los eventos  a investigarse.  El esfuerzo vale para  que se comprenda que si  queremos un mundo mejor, sin injusticias y muertes absurdas,  tenemos que estar atentos y todos  desde  cada uno de nuestros lugares   colaborar para lograrlo. Para que cada día sea mejor que el anterior en cuanto a la tranquilidad y la paz en todos los rincones de la tierra, así las   guerras y  demás conflictos que sólo contribuyen al sufrimiento de la  buena gente emprendan el camino de su total extinción. Gracias