¡QUÉ DÍA! ¡CHAU GRIETA!

No tengo dudas que en el día de ayer,  sábado   1º de abril de 2017, entre media tarde y las primeras horas de la noche se le puso fin a lo que aquí, entre  nosotros, los argentinos, se dio en llamar  ¡La Grieta! En esta memorable y multitudinaria convocatoria por la democracia había  personas de humilde condición que no  votaron a este gobierno  en las pasadas elecciones presidenciales  y muchos jóvenes que no quieren que su país  se parezca a Cuba o Venezuela. No había odio,  sí indignación  por el comportamiento destituyente, procaz e irresponsable de quienes tienen la obligación de proponer, acompañar y controlar  a través de las herramienta que nos da la democracia a las nuevas autoridades que gobiernan la Nación. Se autodenominan “oposición”, digo se autodenominan porque lamentablemente una gran parte de ellos  sólo les preocupa  llevar adelante e interpretar una trágica obra de teatro. Que bién podría llamarse “Cómo destituir a un gobierno democrático”.  Ya lo han hecho en otras oportunidades y aún hoy no se han podido superar sus nefastas consecuencias. Una de ellas un país fundido, las carencias educativas y los trece millones de desocupados.  Son sus instrumentos la mala fe, el cinismo y la mentira hasta donde lo permite la mayor estupidez por escucharse, que según las palabras del gran sabio  Eistein, junto con el universo, no tienen límites. Así lo  hemos  sufrido durante   estos últimos 15 meses y seguramente pretenderán que lo sigamos padeciendo por todo el mandato de este gobierno.  Se han propuesto, con palabras altisonantes y gesticulaciones de desquiciados,  hacernos creer que estamos ante el  inicio de una guerra civil.  No, no va ha suceder nada de eso. Sólo estamos ante el desmoronamiento de una gran farsa  de quienes buscan  encaramarse una vez más en el poder para  dar impunidad a los que se fueron y por supuesto seguir  con el verso de los “pobres”  que sufren.  Claro que sufren,  no precisamos que ellos nos lo digan, tampoco que son sus máximos responsables. Sí Señores, esto es lo que ha sucedido el pasado sábado  1º de abril de 2017. Un gran día, un día histórico que nunca más vamos a olvidar porque acaba de nacer una Nueva Argentina.  Tenemos que defenderla entre todos sin escatimar esfuerzos y sin que importe nuestro color de piel o nuestras  creencias, políticas o religiosas.  Gracias